Celebremos que el cine vive




La vida, dice Luis García Orso, es una fiesta para vivirla juntos, igual que en "Ocho y medio" (Fellini 8 ½, 1963), para ofrecer lo mejor de uno mismo, a la manera de "El festín de Babette" (Babettes gæstebud, 1987)

    Hace seis meses, esta Universidad nos hizo una oferta que algunos no pudimos rehusar; nos invitó a recorrer nuestros propios deseos, sueños e ilusiones, a través del cinematógrafo, como en "Cinema Paradiso" (Nuovo Cinema Paradiso, 1988) Durante este tiempo, nos hemos dejado llevar por otras formas para ver la realidad y para abrir nuevas y creativas posibilidades de vida.

    La crítica cinematográfica no es una ciencia exacta, por lo que no es una exageración afirmar que el "Vaquero de medianoche" (Midnight Cowboy, 1969) de una persona, es el "Ishtar" (1987) de otra. Así, si en la variedad está el gusto, en el diplomado tuvimos la ocasión de decantar nuestras preferencias, igual a través de los clásicos de la cinematografía universal y tesoros del cine de arte, que de auténticos blockbusters.

    Esta degustación sólo fue posible, sólo cobró vida, por el comprometido esfuerzo de quien nos acompañó durante todo este tiempo… Christian Federico, tus jóvenes y no tan jóvenes ‘padawans’ deseamos que la fuerza esté contigo, siempre.

    Cada película que apreciamos nos hizo parte de una historia, de una vida. Cada proyección nos permitió estar tan cerca de sus formas, de sus texturas, de sus tonos, de sus personajes, que parecía que en cada film se rompía el espacio, el tiempo, la distancia, el artificio de las imágenes en movimiento; igual que en "La rosa púrpura del Cairo" (The Purple Rose of Cairo, 1985). Una buena película, insiste García Orso, nunca nos deja como pasivos espectadores, sino que nos hace compañeros emocionados de una historia.

    No negaré que nos hemos divertido y eso es más de los que muchos pueden decir, pero también muy poco de lo que, en realidad, ha sucedido. Si bien, cada uno de nosotros arribó a esta Universidad con diferentes motivaciones, preferencias y placeres culposos; en todos ha crecido y se ha expandido esa pequeña flama con la que todos llegamos: el gusto, el amor, la pasión por el séptimo arte.

    Hoy no sólo celebramos la conclusión de un esfuerzo académico; hoy también festinamos la consolidación de esa comunidad de cinéfilos que confluimos en un aula hace seis meses. Celebremos, pues, que el cine existe; celebremos que nos da vida, haciéndonos formar parte de tantas vidas como vidas tiene el cine.


León, Gto. Mayo de 2007.
Mensaje brindado a nombre de quienes obtuvieron el diploma en apreciación y crítica cinematográfica, otorgado por la Universidad Iberoamericana León.

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